Camino Real de los Incas, el otro Macchu Picchu

Camino Real de los Incas, el otro Macchu Picchu. Gran monumento precolombino sigue siendo poco conocido.

Camino Real Incas

El Camino Real de los Incas, Capac Ñan, se extiende por un sendero asombroso de 1.500 kilómetros de Ecuador a Bolivia, a lo largo de los Andes y su imperio.

Un estadounidense emprendedor, Nick Stanziano, viajó la mayor parte hace unos años (le llevó más de cuatro meses), y su compañía, SA Expeditions, recientemente comenzó a ofrecer las primeras caminatas comerciales, en la sección que él creía que era la mejor.

Mientras que el Camino Inca a Machu Picchu es conocido y transitado, hasta ahora pocos visitantes al Perú han tenido la oportunidad de realizar una caminata con apoyo a lo largo de esta carretera más impresionante y antigua.

Todo empieza en Chavín de Huantar. Este antiguo sitio de peregrinación es anterior a Machu Picchu y es a menudo considerado como la “civilización de origen” para los Andes peruanos. Es un complejo fascinante de túneles laberínticos.

Los sacerdotes de Chavín llevaban a la nobleza suplicante a los túneles después de drogarlos con un cóctel de mescalina y ayahuasca, una combinación potente. Luego tocaban instrumentos musicales a lo largo de pasajes especialmente diseñados para distorsionar el sonido, y también usaban astutos ejes para reflejar la luz de la superficie. El resultado era un espectáculo de luz y sonido para asombrar e impresionar.

A unos 3.000 metros, Chavín también nos permitió una muy necesaria aclimatación a la altitud antes de comenzar con las cosas realmente altas. Y ahora estamos de vuelta sobre el suelo y nos embarcamos en el Royal Inca Road, parpadeando un poco después de nuestro encuentro con el subterráneo, como deben haber hecho los suplicantes originales, pero sin la resaca.

Pero la verdadera estrella del espectáculo es el propio camino inca. Los desafíos de ingeniería presentados por el cruce de pases más altos son extremos. Pero la carretera principal de los Andes fue diseñada para ser más que una carretera funcional; Esta fue una declaración del poder inca para todas las tribus que habían conquistado. Es por eso que el camino es a menudo tan ancho y parece poseer el paisaje con sus remolinos y rizos.

El momento más espectacular llega en el ascenso desde el pequeño asentamiento de Ayash hasta el más alto de los pasos, a 4.380 metros. Es un sendero bordeado de flores rojas de cantuta y zumbando con colibríes de alas de zafiro.

Experiencia recomendable para aquellos que huyen del turismo convencional.

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